El requisito para ser un buen líder

Si buscamos libros sobre liderazgo, Amazon ofrece más de 20.000, lo que refleja el gran interés que hay en este tema. Uno de los tantos libros publicados es On Becoming a Leader, de Warren Bennis, quien se centra en evidenciar cuán fundamental es conocerse a uno mismo.

Por esto sustenta que “Los líderes saben quiénes son, cuáles son sus fortalezas y debilidades, saben cómo desplegar a plenitud sus fortalezas y cómo compensar sus debilidades. También saben qué quieren, por qué lo quieren y cómo comunicar lo que quieren a otros para ganar su apoyo y colaboración. Los líderes saben cómo lograr sus metas”. La clave para expresar cabalmente el liderazgo es conocerse a uno mismo.

El proceso para que una persona se convierta en un buen líder es muy similar al proceso para desarrollarse y crecer como ser humano, en el sentido amplio de la frase. La teoría en que se fundamenta el PDA Assessment reconoce que, todos somos líderes, puesto que, como también lo refiere el diccionario “líder es aquél que señala el camino, el que da el ejemplo” y, en base a esta definición, todos somos líderes, aunque con diferentes características.

Sócrates destacaba que: “Quien se conoce a sí mismo sabe dónde están sus capacidades y en qué aplicarlas. Quien no se conoce, fallará al grado de arruinar su vida”.

Surge de lo anterior preguntas en relación a cómo conocerme a mí mismo, qué debo conocer sobre mí y qué impacto causo a los demás.

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Una manera fácil de obtener estas respuestas es preguntar a los que nos rodean, porque ellos saben mucho sobre nuestros comportamientos, fortalezas y debilidades. Es importante que quienes nos conocen tengan las cualidades de: tenernos confianza, seguridad en ellos mismos y, especialmente, en el caso de superiores jerárquicos, no tener miedo a sus represalias si expresan honestamente el impacto que les producen. Por esas razones, es usual que las cosas en las empresas no se digan como son – tampoco en algunas familias. A eso se debe que nos mantengamos ignorantes, en buena medida, sobre cómo somos y qué impacto producimos en los demás. Ante estos casos, el PDA es una gran herramienta que nos acerca a las respuestas. Conocernos es el requisito indispensable para poder liderar -y liderarnos- de manera efectiva.